El domingo en la mañana desayunaba con mi vieja y la marce en mi depa, habían venido a visitarme el sábado en la noche y hablando y riendo se quedaron a dormir. Un jugo de manzana en caja y algunas galletas después ya era hora que regresen a su casa. Había salido algo de sol y el día se mostraba genial como para caminar, total, de donde vivo a su casa hay solo 25 minutos a pie. Decidí acompañarlas.
Yo me imagino que mientras hacía eso alguien se entretenía haciendo algo parecido, cosas de una mañana de domingo no? La pereza de dejar las sábanas, el desayuno, los debates a manera de tertulia familiar en la mesa, los planes. Me imagino también que esa persona, luego de terminar lo que venía haciendo tomó su auto y salió por ahí. Continuar leyendo »

