Allá se fue el recuerdo de una foto, de un pensamiento, de algunas palabras…
Luego de pasar por uno de los peores desastres que he tenido en lo que a pérdida de información se refiere (entiéndase por esto blog hackeado, disco duro dañado, 150 GB de información desaparecida y copias de resplado perdidas), intento con algo de emoción retomar la vida de este blog. Y digo emoción sobre todo porque luego de varios meses de ausencia post calamidad encontré una herramienta virtual con la que pude acceder a ciertos post que creí para siempre perdidos.
Intentaré entonces postear, o tontear, o divagar por acá, intercalando mi presente con posts resucitados de alguna vida pasada.