El domingo en la mañana desayunaba con mi vieja y la marce en mi depa, habían venido a visitarme el sábado en la noche y hablando y riendo se quedaron a dormir. Un jugo de manzana en caja y algunas galletas después ya era hora que regresen a su casa. Había salido algo de sol y el día se mostraba genial como para caminar, total, de donde vivo a su casa hay solo 25 minutos a pie. Decidí acompañarlas.
Yo me imagino que mientras hacía eso alguien se entretenía haciendo algo parecido, cosas de una mañana de domingo no? La pereza de dejar las sábanas, el desayuno, los debates a manera de tertulia familiar en la mesa, los planes. Me imagino también que esa persona, luego de terminar lo que venía haciendo tomó su auto y salió por ahí.

foto: btocruzado
Unas cuadras antes de llegar a la casa de mi family vimos un escenario formado por bomberos, paramédicos, dos autos volteados, serenazgos y mucha gente nerviosa. Por lo que comentaban algunas personas a las que alcanzamos escuchar, la imprudencia del conductor de uno de los autos provocó la volcadura del otro, además de toda la tragedia que se estaba viviendo ahí.
Luego de un rato seguimos con nuestro camino, y el paseo terminó con un fuerte abrazo de despedida.
- – -
A veces trato de imaginar lo que una persona al volante puede estar pensando cuando decide pisar a fondo el acelerador sin importarle lo que pueda encontrar unos metros más allá. Cuando se olvida de lo que pone en riesgo cuando juega a ganarle al semáforo o a pasar al mayor número de autos posible como si de un video juego se tratara.
Me acuerdo cuando de adolescente tomaba mi bicicleta y salía con ganas de hacer maromas entre los autos y andar por la avenida caminos del inca alcanzando por un pelo la luz verde de cada esquina que cruzaba en mi camino. Qué poca sensatez pienso ahora, más de 12 años después las cosas cambian por supuesto y aunque muchas veces es inevitable cometer errores en plena edad adulta, por lo menos intento cada vez menos “jugar con fuego”.
Inmadurez?, estupidez?, maldad?, daño cerebral? No se me ocurre cuál podría ser la razón para manejar a mil por hora en plena zona urbana, y ni qué preguntar por las razones que un conductor ebrio podría tener. Tampoco puedo juzgar a quién provocó aquel accidente del domingo en la mañana, la verdad no sé lo que le obligó a manejar tan rápidamente.
Solo pienso.
